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Definición de Passphrase (Cripto)


Una passphrase es un secreto arbitrario que se combina con la frase de recuperación de una billetera para derivar un conjunto de claves distinto del que producirían esas palabras por sí solas. No queda registrada en ningún respaldo generado por el dispositivo y existe únicamente donde su titular la haya conservado. De ahí que quien encuentre las palabras escritas en papel o metal no acceda a los fondos, y que quien pierda el secreto tampoco.

La passphrase en el estándar BIP-39

La especificación BIP-39 contempla desde su formulación original un componente opcional al que denomina passphrase. La semilla se obtiene aplicando la función PBKDF2 sobre la frase mnemónica normalizada en UTF-8 NFKD, empleando como sal la cadena «mnemonic» concatenada con la passphrase, con dos mil cuarenta y ocho iteraciones de HMAC-SHA512 y una longitud derivada de quinientos doce bits. Cuando no se especifica passphrase, la sal se reduce a la cadena fija.

De esa construcción se siguen tres consecuencias. La frase mnemónica permanece inalterada, de modo que activar una passphrase no genera palabras nuevas ni obliga a rehacer el respaldo existente. La derivación opera en un solo sentido y la semilla resultante nunca se reconvierte en palabras, por lo que el respaldo de una billetera protegida consiste en las mismas palabras más el secreto adicional, y no en un segundo conjunto de términos. Y el estándar no prevé verificación alguna sobre la passphrase. Mientras la frase mnemónica incorpora una suma de comprobación que permite al dispositivo rechazar palabras mal transcriptas, cualquier cadena de caracteres constituye una passphrase válida. Un error de escritura no produce un mensaje de error sino una billetera distinta, íntegramente funcional y vacía.

El soporte técnico de Trezor advierte que un secreto mal escrito en un solo carácter, o con un espacio accidental intercalado, abre una billetera enteramente separada bajo esa nueva passphrase.

Crear una Passphrase en Ledger

La documentación de Ledger describe la función como una capa adicional sobre la frase de recuperación de veinticuatro palabras, sin restricciones sobre el término elegido salvo un máximo de cien caracteres, sensible a mayúsculas y admisible con números y signos. Abre un conjunto de cuentas enteramente nuevo, equivalente a disponer de dos frases de recuperación distintas.

El fabricante ofrece dos modalidades. Una consiste en asociar la passphrase a un segundo código de acceso, de modo que el dispositivo admite dos códigos válidos, uno para el conjunto ordinario de cuentas y otro para el alternativo. La otra es temporal, con el secreto introducido en cada sesión y no conservado en el dispositivo.

Frente a un atacante remoto que recalcula claves sin acceso físico al aparato, ambas ofrecen protección equivalente, porque el adversario nunca interactúa con el dispositivo. Frente a la sustracción física o la coacción, la modalidad temporal resulta superior, ya que un secreto almacenado en el dispositivo es un secreto que este puede revelar bajo presión sobre su titular. El propio fabricante advierte que la negación plausible pierde eficacia si el atacante conoce la situación patrimonial de la víctima o la existencia misma de una passphrase.

Crear una Passphrase en Trezor

Trezor denomina passphrase wallets a las billeteras así derivadas y admite hasta cincuenta caracteres ASCII, también sensibles a mayúsculas. La función se activa desde los ajustes de Trezor Suite y viene desactivada por defecto en billeteras creadas o restauradas recientemente. Una vez habilitada, el menú de billeteras ofrece la opción de abrir una billetera con passphrase, y la aplicación solicita confirmar el secreto una segunda vez antes de cargar las cuentas.

Los Safe 7, Safe 5 y Model T permiten escribirlo en el propio dispositivo mediante pantalla táctil, y el Safe 3 mediante sus botones, mientras que el Model One exige introducirlo en el equipo conectado. Un secreto tecleado en una computadora comprometida queda expuesto al programa que registre esas pulsaciones. La documentación advierte además sobre la disposición del teclado, dado que los mapas de caracteres difieren entre equipos.

Trezor incorpora un indicador de robustez del secreto y una confirmación explícita cuando la billetera resultante aparece vacía, para advertir sobre errores de transcripción antes de que el usuario concluya erróneamente que ha perdido sus fondos.

Portabilidad y negación plausible

Por tratarse de un estándar y no de una función propietaria, la combinación de frase mnemónica y passphrase produce las mismas direcciones en cualquier implementación compatible. El soporte de Ledger consigna que las frases y passphrases creadas por sus dispositivos cumplen el estándar BIP-39 y que admite importar las generadas en equipos de otros fabricantes. Eso sostiene tanto la migración entre proveedores como la práctica de constituir esquemas de firma múltiple con dispositivos de origen diverso.

De la ausencia de todo registro del secreto se deriva la negación plausible. Quien conserva un saldo modesto y un historial verosímil en la billetera derivada de las palabras sin passphrase puede entregarla ante una exigencia coactiva sin que nada en el dispositivo ni en la cadena de bloques revele la existencia de una derivación adicional. La eficacia del arreglo depende de que el saldo expuesto resulte creíble y de que la billetera principal no haya sido alimentada mediante transferencias directas desde la primera, circunstancia que no revela el uso de passphrase pero deja constancia de fondos cuyo destino su titular deberá explicar.

El caso Coldcard: la passphrase salva un fallo técnico

El 30 de julio de 2026, un error de integración en el firmware de los dispositivos Coldcard, fabricados por la empresa canadiense Coinkite, derivó la generación de semillas hacia un generador pseudoaleatorio de respaldo —inicializado con el identificador del chip y el estado de sus temporizadores— en lugar del generador de hardware previsto. La entropía efectiva resultante se estimó en unos cuarenta bits en los modelos Mk3 y setenta y dos en los posteriores, frente a los ciento veintiocho que corresponden al estándar. Un atacante capaz de acotar esos parámetros podía reconstruir las claves sin acceso físico a los dispositivos y verificarlas contra las direcciones públicas.

Las cifras de lo sustraído se revisaron al alza en sucesivas olas hasta superar los mil trescientos bitcoin. Todas las direcciones afectadas correspondían a esquemas de firma única. En su aviso de seguridad, Coinkite confirmó que las semillas protegidas por una passphrase robusta presentaban un riesgo mínimo, y precisó que el código de acceso del dispositivo no ofrecía protección equivalente.

La función que cumplió allí difiere de la que motiva su recomendación corriente. El argumento habitual atiende al riesgo de que un tercero halle el respaldo material. En este caso operó como aporte de entropía externa que el generador defectuoso nunca conoció, contra un ataque remoto, masivo y ejecutado sobre semillas que llevaban años sin movimiento, un escenario que no depende de conducta alguna del titular.

Esa protección tiene un límite. Las dos mil cuarenta y ocho iteraciones previstas por el estándar constituyen, como advierten los análisis técnicos sobre la materia, un endurecimiento moderado antes que un sustituto de la entropía del secreto. Cuando el adversario ya dispone de la frase mnemónica o la ha reducido a un conjunto acotado de candidatas, una passphrase breve resulta trivialmente vulnerable a la enumeración. La passphrase eficaz contra esta clase de fallo es entonces aquella que no puede memorizarse y debe, por tanto, respaldarse.



Por Sistemas, el 01/08/2026.

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