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Coinbase (COIN) necesita el yield de las stablecoins en la Clarity Act


COIN cotiza en torno a USD 172, un 62 % por debajo del máximo de 52 semanas de USD 420 alcanzado en julio de 2025. La caída acumulada en 2026 supera el 29 %, y la acción opera en niveles que no se veían desde finales de 2024. Este 2 de abril, Coinbase recibió la aprobación condicional de una carta bancaria nacional de la OCC (Office of the Comptroller of the Currency), un hito regulatorio que la posiciona junto a Ripple, Paxos y Circle como entidad con habilitación bancaria federal. En cualquier otro contexto, la noticia habría impulsado un rally. Pero el mercado la ignoró. Y eso dice más sobre lo que preocupa a los inversores que cualquier indicador técnico: el CLARITY Act amenaza con desmantelar el modelo de ingresos por stablecoins que Coinbase construyó durante años, y la incertidumbre regulatoria pesa más que las buenas noticias operativas.

La máquina de stablecoins: USD 1.350 millones en ingresos y el acuerdo con Circle

El negocio de stablecoins se convirtió en la segunda columna vertebral de Coinbase, después del trading. Durante 2025, la compañía generó USD 1.348 millones en ingresos vinculados a stablecoins, equivalentes al 19,6 % de la facturación neta total de USD 6.880 millones. En el Q4 2025, esa línea marcó un récord trimestral de USD 364 millones, impulsada por un promedio de USD 17.800 millones en USDC custodiados en la plataforma, un máximo absoluto.

El mecanismo es simple y enormemente rentable. Coinbase y Circle comparten los intereses generados por las reservas en bonos del Tesoro y efectivo que respaldan cada USDC en circulación. Sobre los USDC custodiados dentro de la plataforma de Coinbase (aproximadamente el 22 % de la oferta total), la empresa retiene el 100 % de los intereses. Sobre la circulación fuera de plataforma (el 78 % restante), la distribución es 50/50 con Circle. En la práctica, se estima que Circle le transfiere a Coinbase más de USD 900 millones anuales en concepto de revenue share, lo que convierte a USDC en una de las relaciones comerciales más lucrativas del ecosistema cripto.

Este modelo tiene un atractivo adicional para los usuarios. Coinbase redistribuye parte de esos ingresos como rewards por mantener USDC en la plataforma, ofreciendo rendimientos del 4–5 % mientras los bancos tradicionales pagan tasas cercanas a cero. Ese incentivo fue clave para impulsar la adopción de USDC, cuyo market cap superó los USD 77.700 millones, dentro de un mercado de stablecoins que ya alcanza los USD 315.000 millones en capitalización total.

El CLARITY Act: la espada que pende sobre el modelo

El proyecto de ley CLARITY Act, actualmente estancado en el Comité Bancario del Senado, propone prohibir que los emisores de stablecoins paguen rendimiento sobre saldos pasivos. La redacción del borrador del 23 de marzo va más allá: prohíbe no solo el pago directo de intereses, sino cualquier mecanismo «económicamente equivalente» al interés bancario, apuntando directamente al modelo de pass-through que Coinbase y Circle construyeron.

La reacción del mercado fue violenta. El 24 de marzo, Circle cayó un 20 % (su peor jornada desde el IPO) y COIN se desplomó un 11 %. El CEO de Coinbase, Brian Armstrong, rechazó formalmente el borrador por segunda vez el 25 de marzo, argumentando que la prohibición favorece a la banca tradicional al eliminar la competencia de plataformas cripto que ofrecen rendimientos superiores. El markup fue pospuesto y no hay fecha definida para retomarlo. El Senado entró en receso con el texto sin modificar.

Sin embargo, la situación no es unidimensional. Analistas de CoinDesk señalaron que el lenguaje del proyecto deja zonas grises que podrían permitir esquemas alternativos de incentivos, como reembolsos por actividad, créditos o programas de marketing, diferenciados formalmente del «interés». Un analista de Clear Street estimó que la prohibición podría reducir parcialmente los costos de rewards para Coinbase, lo que paradójicamente mejoraría la rentabilidad de corto plazo aunque a costa de menor atractivo para los usuarios. El desenlace de esta pieza legislativa tiene el potencial de redefinir la relación económica entre Coinbase y Circle justo cuando el acuerdo de revenue share entra en fase de renegociación durante 2026.

Q4 2025: miss de earnings, diversificación en marcha

El reporte del Q4 2025 (publicado el 12 de febrero de 2026) fue mixto. La facturación total fue de USD 1.800 millones, cayendo un 5 % secuencialmente. El revenue de transacciones bajó un 6 % a USD 983 millones, reflejando la contracción del mercado cripto en el trimestre. El revenue de suscripciones y servicios, en cambio, se ubicó en USD 727 millones y representó el 43 % de la facturación neta, la proporción más alta en la historia de la compañía. El EPS reportado fue de -USD 2,49, muy por debajo de las estimaciones de USD 0,99, arrastrado por una pérdida de USD 395 millones en inversiones estratégicas, incluyendo la participación en Circle (CRCL).

Más allá del trimestre, la narrativa de diversificación avanza. El volumen institucional de transacciones creció un 37 % secuencial a USD 185 millones, impulsado por el primer trimestre completo de operaciones de Deribit, la plataforma de opciones cripto adquirida por USD 2.900 millones. Armstrong describió a los derivados como el principal motor de crecimiento para 2026. El market share global de trading se duplicó interanual. La compañía cerró el año con USD 11.300 millones en efectivo y equivalentes, y una plantilla de 4.951 empleados.

Para el año fiscal 2025 completo, Coinbase facturó USD 7.200 millones (+9 % interanual), con un EBITDA ajustado acumulado sustancial, aunque la pérdida neta del Q4 opacó el resultado anual.

Panorama técnico: señales extremas de venta y beta amplificado

COIN opera con un beta de 2,32, lo que significa que amplifica los movimientos del mercado general en más del doble. En un entorno donde el Nasdaq corrigió por tensiones geopolíticas (conflicto Irán-EE.UU., petróleo arriba de USD 90) y el mercado cripto retrocedió, el efecto sobre COIN fue devastador.

El cuadro técnico acumula señales de venta en todos los plazos: diario, semanal y mensual. La acción opera por debajo de todas las medias móviles relevantes, con la SMA de 50 y la SMA de 200 ubicadas muy por encima del precio actual. Los indicadores de momentum apuntan uniformemente a la baja, con 12 señales de venta contra 0 de compra en el análisis de medias móviles. La volatilidad intrínseca del 5,8 % semanal y un historial de 51 movimientos superiores al 5 % en los últimos doce meses reflejan un activo que no es apto para perfiles conservadores.

El mínimo de 52 semanas se ubica en torno a USD 157–166, dependiendo de la fuente, y el precio actual opera a solo un 5–8 % de ese piso. En el frente alcista, la EMA de 55 funcionó como resistencia en el último intento de rebote, rechazando el precio y confirmando que la tendencia bajista sigue vigente.

Soportes, resistencias y rango operativo

El soporte inmediato está en USD 157–166, la zona del mínimo de 52 semanas. Un quiebre decisivo por debajo abriría terreno hacia USD 130–140, niveles donde operaba la acción a finales de 2023. Algunos análisis técnicos contemplan un escenario extremo por debajo de USD 100 si el entorno cripto sigue deteriorándose. Como resistencias, la primera barrera relevante se ubica en USD 195–200, la zona donde la acción fue rechazada repetidamente en las últimas semanas. La SMA de 50 y la de 200 representan techos estructurales que requieren un cambio de narrativa fundamental para ser desafiados.

Catalizadores: carta bancaria, Fannie Mae y el contexto cripto

La carta bancaria condicional de la OCC permite a Coinbase ofrecer custodia cripto regulada a nivel nacional y, eventualmente, emitir stablecoins propias. Fannie Mae aceptó el primer producto hipotecario respaldado por criptoactivos el 26 de marzo, un paso hacia la integración de cripto en el sistema financiero tradicional donde Coinbase, como custodio principal de la mayoría de los ETFs de Bitcoin y Ethereum aprobados, está posicionada para capturar flujo. Goldman Sachs sugirió a fines de marzo que los precios cripto podrían haber tocado piso, identificando a COIN como una de las acciones con configuración técnica atractiva.

El consenso de 27 analistas mantiene calificación de compra con un price target promedio de USD 315, lo que implica un upside del 83 % desde el precio actual. Clear Street elevó su objetivo a USD 415, mientras que Bernstein lo recortó de USD 440 a USD 330. La dispersión refleja la incertidumbre sobre el impacto del CLARITY Act y la dependencia de COIN del ciclo cripto.

El próximo reporte trimestral (Q1 2026) está programado para el 7 de mayo. El mercado va a buscar tres señales: si los volúmenes de trading se recuperaron parcialmente en el trimestre, si los ingresos por stablecoins se sostuvieron a pesar de la incertidumbre regulatoria, y si la contribución de Deribit justifica la inversión de USD 2.900 millones.

En el frente legislativo, el CLARITY Act entra en una ventana crítica en abril cuando el Senado retorne del receso. Si el borrador se modifica para permitir esquemas de rewards que no califiquen como «interés pasivo», el impacto sobre Coinbase sería manejable y la acción podría repuntar significativamente. Si la prohibición se mantiene tal como está redactada, el modelo de USD 1.350 millones anuales en ingresos por stablecoins enfrenta una reestructuración forzosa.

El rango operativo de corto plazo se proyecta entre USD 155 y USD 200, con alta dependencia del precio de Bitcoin y de las novedades legislativas. Un Bitcoin estabilizado arriba de USD 65.000 y una señal de flexibilización en el CLARITY Act podrían gatillar un rebote del 15–20 % en COIN hacia los USD 200. En el escenario adverso, un quiebre de USD 155 con Bitcoin cayendo por debajo de USD 60.000 llevaría la acción hacia USD 130, un nivel donde la tesis de inversión cambiaría de «corrección cíclica» a «revisión estructural del modelo».

Lo que define a Coinbase en este momento no es la falta de negocio ni de crecimiento, sino la colisión entre dos fuerzas de magnitud comparable. Por un lado, la adopción de stablecoins avanza a una velocidad sin precedentes. USD 315.000 millones en capitalización, USDC creciendo como la stablecoin regulada de mayor tracción, y Coinbase como el canal de distribución dominante. Por otro, el CLARITY Act apunta directamente al corazón del modelo que monetiza esa adopción. Armstrong rechazó el proyecto dos veces porque entiende que lo que está en juego no es una línea de revenue sino la arquitectura completa de cómo Coinbase captura valor del ecosistema de stablecoins. La resolución de esa tensión legislativa definirá si COIN se recupera hacia los USD 300+ o si necesita reinventarse desde una base de USD 170.



Por Sistemas, el 03/04/2026.

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