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SEC y CFTC declaran que las criptomonedas no son securities, sino commodities


Después de una década de incertidumbre regulatoria, marca un punto de inflexión para la industria cripto global. La SEC y la CFTC emitieron una interpretación conjunta que clasifica formalmente los criptoactivos en cinco categorías y establece, por primera vez en la historia, que la mayoría no son valores financieros bajo la ley federal estadounidense. El mercado lleva años esperando estas líneas claras, y hoy llegaron.

Una taxonomía que redefine el juego

El documento distingue entre digital commodities, digital collectibles, digital tools, stablecoins y digital securities. Solo esta última categoría queda sujeta plenamente a las leyes de valores. Todo lo demás, bajo condiciones específicas, queda fuera de la jurisdicción de la SEC como securities. Bitcoin (BTC), Ethereum (ETH), Solana (SOL), Cardano (ADA), XRP, Chainlink (LINK), Polkadot (DOT), Avalanche (AVAX) y Dogecoin (DOGE), entre otros, fueron nombrados explícitamente como digital commodities: activos cuyo valor proviene del funcionamiento programático de su red y de la oferta y demanda, no de esfuerzos gerenciales de terceros.

Staking, mining y airdrops: libres de registro

La interpretación aclara que las actividades de protocol mining y protocol staking —incluyendo staking líquido y custodial— no constituyen transacciones de valores. Lo mismo aplica para el wrapping de activos no-security y ciertos airdrops donde el receptor no entrega contraprestación al emisor. Este punto es clave: elimina la sombra regulatoria que pesaba sobre validadores, pools de minería y plataformas DeFi que ofrecen servicios de staking.

El investment contract puede terminar

Uno de los giros doctrinarios más relevantes es el reconocimiento de que un activo cripto sujeto a un investment contract bajo el test de Howey puede separarse de ese contrato. Esto ocurre cuando el emisor cumple sus promesas o cuando resulta evidente que no podrá cumplirlas. En la práctica, esto significa que tokens que alguna vez fueron vendidos como parte de una oferta regulada pueden dejar de estar sujetos a las leyes de valores, liberando su operatoria en mercados secundarios.

¿Y la CLARITY Act?

La SEC fue explícita: esta interpretación complementa los esfuerzos legislativos del Congreso, pero no los reemplaza. La Digital Asset Market CLARITY Act, aprobada en la Cámara de Representantes en julio de 2025 con 294 votos a favor, permanece estancada en el Senado por desacuerdos sobre el yield en stablecoins entre la industria cripto y el lobby bancario. El Senate Banking Committee evalúa retomar el markup en las próximas semanas, aunque obstáculos políticos —incluidas las condiciones de Trump para firmar legislación antes de las midterms de noviembre— complican el calendario. Sin embargo, con la GENIUS Act ya sancionada y esta interpretación conjunta vigente, el marco regulatorio avanza por vía administrativa mientras la ley busca su forma definitiva.

Impacto en la valorización

La señal es contundente: el chairman Atkins declaró que la administración anterior se negó a reconocer lo que hoy es oficial, que la mayoría de los criptoactivos no son securities. Para el mercado, esto reduce drásticamente el riesgo regulatorio percibido, facilita la entrada de capital institucional, habilita nuevos productos como ETFs multi-activo (proyectados para Q4 2026) y posiciona a Estados Unidos como jurisdicción competitiva frente a MiCA en Europa. La claridad es capital, y hoy abundó.

¿Estamos ante el inicio formal de la era post-regulación por enforcement? El documento de 68 páginas sugiere que sí. Pero como advirtió el propio Atkins, solo la legislación del Congreso podrá garantizar la permanencia de estos cambios. El reloj corre hacia noviembre.

Enlace al documento oficial, para referencia de consulta.



Por Sistemas, el 17/03/2026.

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