¿Qué es Resultados de Microsoft (MSFT) Q3 2026, capex y acuerdo con OpenAI?: Precio, indicadores, historia y características
MSFT cerró el viernes 1 de mayo en torno a los USD 408, completando una semana en la que la acción registró su peor jornada post-earnings desde 2008. La caída fue entorno al 5 % el jueves 30, y la recuperación parcial del viernes apenas alcanzó para estabilizar el precio sin revertir el daño. En lo que va de 2026, Microsoft acumula un retroceso superior al 12 %, y desde el máximo histórico de USD 555,45 alcanzado el 31 de julio de 2025, la compañía perdió casi un 27 % de su valor. La capitalización de mercado descendió por debajo de los USD 3 billones en la jornada, recuperándose marginalmente al cierre. Y todo esto sucedió después de que Microsoft superara las estimaciones de Wall Street en revenue, EPS y crecimiento de Azure. La pregunta que define el momento es por qué un trimestre objetivamente sólido se transformó en la confirmación de los miedos que el mercado venía descontando.
Q3 FY2026: el beat que no calmó nada
Los números del trimestre fueron, en términos absolutos, excelentes. Revenue de USD 82.890 millones contra estimaciones de USD 81.390 millones. EPS ajustado de USD 4,27 contra USD 4,06 esperado. Crecimiento del 18 % interanual. Net income de USD 31.780 millones, una suba del 23 % en base GAAP. El segmento Intelligent Cloud facturó USD 34.680 millones, y Azure creció un 40 % (39 % en moneda constante), batiendo las expectativas de 39,3 % del consenso. La unidad de IA alcanzó un run-rate anualizado de USD 37.000 millones, multiplicando por más de dos su tamaño respecto al año anterior, con un crecimiento del 123 %. Las obligaciones de rendimiento futuro (commercial RPO) se ubicaron en USD 627.000 millones, prácticamente duplicándose interanualmente, una visibilidad de demanda que pocas empresas del mundo pueden mostrar.
La guía para el Q4 también fue contundente: revenue entre USD 86.700 millones y USD 87.800 millones (sobre el consenso), con Azure proyectado para crecer entre 39 % y 40 % en moneda constante. M365 commercial cloud se espera entre 15 % y 16 % de crecimiento ajustado, con aceleración secuencial en seats pagos de Copilot.
El mercado escuchó todo esto y vendió. La razón no estuvo en lo que Microsoft entregó sino en lo que comunicó sobre el camino que tiene por delante.
USD 190 mil millones: la cifra que cambió todo
Amy Hood, la CFO, anunció durante la conferencia que el capex de 2026 alcanzará aproximadamente USD 190.000 millones, un salto del 61 % respecto a 2025. El consenso de Visible Alpha proyectaba USD 154.600 millones. La diferencia, USD 35.400 millones por encima de las expectativas, equivale a más de la mitad del market cap completo de Coinbase y al doble del de NVIDIA hace solo cinco años. Hood explicó que aproximadamente USD 25.000 millones del incremento provienen del aumento en precios de componentes, especialmente memoria, en medio de una crisis global de oferta provocada por la demanda de IA. El Q4 solo absorberá USD 40.000 millones de capex, con USD 5.000 millones adicionales por el alza de componentes y arrendamientos financieros.
El razonamiento de Hood fue que Microsoft sigue limitada por la capacidad, no por la demanda, y que la inversión incremental se traduce en revenue creciente con márgenes incrementales atractivos. El argumento técnico es sólido: dos tercios del capex se destinan a GPUs y CPUs para Azure y Copilot, y el resto a inmuebles e infraestructura de larga vida útil con horizontes de amortización de 15 años o más.
Lo que el mercado evaluó es otra cosa. La pregunta central es cuándo la curva de revenue de IA cruza la curva de gasto. Hood reconoció que Microsoft «espera permanecer limitada por capacidad al menos durante 2026», y que la cabeza laboral de la compañía se reducirá interanualmente en el año calendario 2027. Esa última frase tiene peso: la primera vez que Microsoft anuncia un programa de separación voluntaria que afecta hasta el 7 % de la nómina estadounidense indica que la presión sobre los márgenes operativos es real y que la dirección decidió priorizar el ajuste antes de que se materialice plenamente.
El margen bruto de Microsoft Cloud descendió al 68 %, comprimido por la integración de capacidad nueva y la adopción de funcionalidades de IA todavía en fase de escalamiento. Los activos de corta vida (GPUs, principalmente) se amortizan en 3 a 5 años, lo que significa que la depreciación de los USD 190.000 millones de capex de 2026 empezará a aparecer con fuerza creciente en los EPS de FY2027 y FY2028.
El divorcio progresivo con OpenAI
El lunes anterior al earnings, Microsoft anunció una reformulación de su acuerdo con OpenAI que el mercado tardó 48 horas en procesar. Los términos clave: Microsoft deja de recibir pagos por revenue share desde OpenAI (aunque OpenAI sigue pagándole a Microsoft por servicios de Azure), pierde la exclusividad sobre los modelos y la propiedad intelectual de la startup, y permite que cualquier proveedor de cloud aloje modelos de OpenAI bajo los nuevos términos. Microsoft mantiene una licencia royalty-free sobre la propiedad intelectual de OpenAI hasta 2032, una ventana de seis años que Nadella describió como suficiente para «explotarla plenamente».
La lectura industrial del cambio es directa. Después de años en los que Azure fue el único proveedor cloud capaz de servir modelos de OpenAI a clientes empresariales, ese moat se evaporó. Cualquier hyperscaler que firme con OpenAI puede ahora competir con Azure en cargas vinculadas a GPT-5 y modelos posteriores. Microsoft, a cambio, recibe libertad operativa para desarrollar inteligencia artificial general por su cuenta o en alianzas con terceros, una cláusula que la empresa había peleado en negociaciones previas y que ahora ejerce abiertamente.
El movimiento más visible de esa libertad recién adquirida es la creciente integración de Anthropic en productos de Microsoft. La función Critique de Copilot Researcher usa Claude para validar respuestas generadas con GPT, los modelos de Anthropic están disponibles en Foundry junto con Mistral, Cohere y los propios de Microsoft, y la dirección de la empresa tomó una posición pública de neutralidad técnica que hace dos años habría sido impensable. La encrucijada para OpenAI también es relevante: un reporte del Wall Street Journal de la semana pasada señaló que la compañía está perdiendo ritmo en los objetivos de revenue y crecimiento de usuarios, en momentos en que negocia una ronda que podría valuarla en más de USD 850.000 millones.
Panorama técnico: rebote desde mínimos de marzo, pero la estructura sigue exigida
La acción tocó fondo el 28 de marzo en USD 356,07 (según los conteos técnicos que clasifican esa caída como wave II del ciclo iniciado en julio de 2025), y desde ese mínimo recuperó más de un 14 % hasta los niveles previos al earnings. El rebote tuvo soporte estructural en la zona de USD 360–380, un nivel que coincide con extensiones Fibonacci del ciclo bajista anterior y donde el RSI semanal alcanzó condiciones de sobreventa que históricamente no se sostienen por más de pocas semanas.
Antes del earnings del 29 de abril, MSFT cotizaba alrededor de USD 424–428, en zona de resistencia técnica. La caída del 5 % del jueves devolvió la acción al rango de USD 404–410, y el cierre del viernes en USD 408 ubica al precio en una zona crítica: por encima del soporte estructural de USD 380–400, pero por debajo de la resistencia inmediata de USD 425–430. La SMA de 50 días (estimada en USD 420) opera ahora como techo dinámico, y la SMA de 200 días (USD 460–470) sigue ubicándose claramente por encima del precio, configurando una estructura de medias móviles desfavorable que requiere semanas de consolidación para revertirse.
El RSI diario se ubica en zona neutral (45–50) tras la corrección post-earnings, sin extremos que sugieran un punto de inflexión inminente. El volumen del jueves fue elevado pero no de capitulación, lo que indica que el mercado todavía está digiriendo la guía de capex y no ha definido un sentido direccional firme.
Soportes, resistencias y rango operativo
El soporte inmediato está en USD 400, un nivel psicológico que también coincide con la zona donde la acción rebotó múltiples veces en abril. Por debajo, USD 380 funciona como soporte estructural relevante, y el mínimo de marzo en USD 356 representa el piso del ciclo correctivo. Como resistencias, USD 425 es la primera barrera técnica, USD 445 corresponde a la zona donde se concentraron las ventas en el rally de febrero, y USD 470 marcaría una recuperación plena hacia la SMA de 200. El máximo histórico de USD 555,45 queda como referencia distante.
Valuación: la compresión de múltiplo que el mercado venía pidiendo
A USD 408, el P/E forward de Microsoft se ubica en 22–25x, el rango más bajo de los últimos tres años. Para comparar, el S&P 500 cotiza en aproximadamente 21x, Apple en 30x, Alphabet en niveles similares a Microsoft, y Oracle ligeramente por encima. La compresión de múltiplo que el mercado venía descontando con la corrección desde julio de 2025 ya se materializó: Microsoft cotiza ahora a múltiplos comparables con compañías que crecen significativamente menos.
El consenso de 55 analistas mantiene 55 calificaciones de compra, 3 de mantener y cero ventas. Wells Fargo elevó su target a USD 625 (Overweight). Barclays recortó de USD 600 a USD 545 manteniendo Overweight. La dispersión refleja la pregunta operativa de la cobertura: ambos firms ven la misma aceleración de Azure y los mismos vientos de cola en IA, pero discrepan sobre cuánto debe pagar el inversor por ello en un contexto de capex sin precedentes.
El contexto sectorial: Alphabet, Amazon y la diferenciación que castiga a Microsoft
Los cuatro hyperscalers (Alphabet, Amazon, Meta y Microsoft) reportaron resultados el mismo 29 de abril. La reacción del mercado fue heterogénea por una razón específica: el mercado está discriminando entre empresas donde el capex se traduce visiblemente en revenue cloud y aquellas donde la conexión es menos directa. Google Cloud creció 63 % a USD 20.030 millones, con un backlog que casi se duplicó hasta los USD 460.000 millones. La acción de Alphabet reaccionó positivamente. Microsoft, con Azure creciendo «solo» 40 % y con un capex que sorprende al alza por encima del consenso, fue castigado.
La lección que el mercado parece estar aplicando es directa: cuando el capex se ve convertido en revenue cloud rápidamente, se recompensa; cuando el ROI implícito demora en materializarse, se penaliza. Microsoft cae del lado equivocado de esa diferenciación en este reporte, no por errores de ejecución sino porque la magnitud absoluta de su capex (USD 190.000 millones) y la dependencia del segundo semestre de FY2026 para mostrar conversión a revenue son simplemente más grandes que en sus pares.
Los próximos catalizadores incluyen: el reporte del Q4 FY2026 (julio), donde el mercado va a evaluar si Azure mantiene el crecimiento del 39–40 % guiado y si el capex efectivo del segundo semestre se ajusta o sigue escalando; la evolución de las suscripciones pagas de Copilot, después de que Hood mencionara aceleración secuencial en seats nuevos; y cualquier señal sobre la disciplina de costos que acompañe al programa de separación voluntaria del 7 % de la plantilla estadounidense.
El rango operativo de las próximas semanas se proyecta entre USD 380 y USD 445. Una consolidación entre USD 400–425 durante varios trimestres es el escenario probable si la macro se mantiene estable y la guía de Azure se cumple. Un breakout sostenido por encima de USD 445 requeriría evidencia clara de que el capex se está traduciendo en márgenes operativos crecientes, no decrecientes. En el escenario adverso, una desaceleración de Azure por debajo del 35 % en el Q4, combinada con una guía de capex todavía mayor para FY2027, podría llevar a MSFT por debajo de USD 380 hacia los USD 360, donde el ciclo correctivo cumpliría una segunda pierna técnica.