NEAR dispara 152%, de USD 0,97 para USD 2,45
NEAR Protocol cierra el fin de semana del 24 de mayo cotizando en torno a los USD 2,40–2,45, después de imprimir un máximo intradiario superior a USD 2,30 el viernes 23. Tres meses atrás, el 24 de febrero de 2026, el mismo activo tocaba fondo en USD 0,97, con velas semanales que llegaron a perforar brevemente hasta USD 0,844 según los wicks registrados en Binance y OKX. Entre uno y otro punto hay un movimiento del 152 %, una capitalización que volvió a cruzar los USD 3 mil millones, y una pregunta que el mercado debe responder con cautela: ¿es esto un rebote sostenible de fin de ciclo, una rotación táctica hacia la narrativa AI, o una trampa de liquidez dentro de un bear market que, según el reloj histórico de los cuatro años de Bitcoin, todavía no terminó?
La respuesta no es única. Es la intersección de cuatro planos que se mueven a distinta velocidad: la microestructura del propio token (soportes, resistencias, derivados, supply desbloqueado), la arquitectura técnica del protocolo y la hoja de ruta que se viene ejecutando bajo la superficie (Nightshade 3.0, NEAR Intents, Chain Signatures, IronClaw, AI Cloud), el marco institucional cripto en el que opera (endorsements, ETF pendiente, fee multiple comparativo), y el régimen macro que define el costo del capital de riesgo en mayo de 2026, atravesado por el cambio de mando en la FED.
El piso de febrero: cómo se construyó USD 0,97
El mínimo del 24 de febrero no fue un evento aislado. NEAR llevaba más de seis meses comprimido en un rango lateral entre USD 1,80 y USD 3,20, formando una estructura de máximos decrecientes y mínimos relativamente estables que terminó cediendo en febrero, en sintonía con la caída general del mercado cripto post-recorte de la FED y el shock geopolítico Irán-EE.UU.-Israel que arrastró a Bitcoin hasta los USD 60.000. En ese contexto, NEAR perdió el soporte de USD 1,55 que había aguantado desde finales de 2025 y se desplomó hacia la zona psicológica del dólar, capitulando finalmente en USD 0,97 con un wick que llegó a USD 0,844.
La capitulación cumplió los requisitos clásicos: RSI semanal por debajo de 25, funding rates negativos en perpetuos durante varios días consecutivos, salidas netas de stakers, y un Fear & Greed específico para altcoins en zona de pánico. Lo que diferenció este piso de otros falsos suelos fue la velocidad de absorción: en menos de 72 horas el precio recuperó los USD 1,10, dejando una mecha técnicamente saludable que terminaría operando como referencia de soporte de largo plazo.
El rally: tres motores escalonados
La recuperación del 152 % no fue lineal. Se construyó en tres tramos diferenciados, cada uno empujado por un catalizador distinto.
Tramo I (24 febrero – fines de marzo): rebote técnico desde sobreventa. El primer movimiento llevó a NEAR de USD 0,97 a USD 1,50, una suba del 55 % en cinco semanas que respondió esencialmente a cubrimiento de cortos y reposicionamiento de capital tras la sobrerreacción de febrero. El volumen en este tramo fue moderado, sin participación institucional clara, característica típica de los rebotes técnicos de sobreventa.
Tramo II (abril – primera quincena de mayo): construcción narrativa AI. Entre USD 1,50 y USD 1,90, NEAR comenzó a separarse del comportamiento general del mercado de altcoins gracias al fortalecimiento de la narrativa de blockchains orientadas a inteligencia artificial. Volvió a circular con fuerza en redes un dato que opera como diferencial cualitativo: Illia Polosukhin, co-fundador de NEAR, figura entre los autores del paper de 2017 que introdujo la arquitectura Transformer — la misma base técnica sobre la que se construyeron después los grandes modelos de lenguaje. Esa credencial, combinada con un stack de productos del ecosistema que apunta directamente al segmento de agentes autónomos (entre ellos AI Cloud, IronClaw, el marketplace de agentes y la capa Intents), corrió la conversación del terreno especulativo hacia uno donde los fundamentos técnicos son verificables y no meramente narrativos.
Tramo III (12–23 de mayo): catalizador Hayes y breakout estructural. El 11 de mayo, Arthur Hayes publicó un ensayo en Substack — bajo el título «The Butterfly Touch» — donde articuló su tesis para la próxima fase del ciclo cripto, anclada en la expansión de liquidez global y en gasto público vinculado a AI, defensa e infraestructura. En ese mismo escrito, el ex CEO de BitMEX y actual CIO de Maelstrom reveló que su fondo había rotado parte de su exposición de Bitcoin hacia tres altcoins concretas: Hyperliquid, Zcash y NEAR Protocol. La pieza clave del argumento sobre NEAR era el cruce entre infraestructura para agentes AI, privacidad como narrativa subyacente, y el potencial de generación de flujo de caja vía el mecanismo Intents. El 22 de mayo, una intervención pública adicional de Hayes condensó esa tesis bajo la etiqueta de «holy trinity» referida a esas tres altcoins, y la reacción del mercado fue inmediata: NEAR imprimió una suba intradiaria del 31 %, viajando desde USD 1,75 hasta máximos por encima de USD 2,30 en menos de 48 horas, con cierre masivo de posiciones short apiladas en zona de resistencia y volumen diario que duplicó el promedio mensual.
Fundamentos de mercado: fee multiple descontado y ETF en proceso
A diferencia de rallies puramente narrativos, el de NEAR tiene anclas verificables on-chain y en el sell-side institucional. BitMEX Research publicó a mediados de mayo un trabajo donde compara la valuación de NEAR frente a otros Layer 1, sumando las tarifas de la cadena base con las generadas por el módulo Intents para obtener un múltiplo agregado. El resultado: el token cotiza con un fee multiple del orden de 56x sobre base anualizada, una cifra que queda por debajo del rango habitual en que operan Ethereum, Solana, Aptos, Sui, Avalanche o Injective bajo el mismo marco, y que también desentona favorablemente frente a comparables del segmento de bridges y mensajería cross-chain como LayerZero. En otras palabras, en métricas de revenue real generado por el protocolo, NEAR aparece descontado frente al benchmark del sector.
A esto se suma la presentación de Grayscale ante la SEC en enero de 2026 para convertir su NEAR Trust en un ETF spot bajo el ticker GSNR, un proceso que, si se aprueba, podría replicar parcialmente el efecto que tuvieron los ETFs spot de Ethereum sobre la demanda institucional, abriendo la puerta a flujo de wealth managers, asesores y RIAs que hoy no pueden tomar exposición directa a la cola larga de altcoins.
El stack técnico: por qué la tesis va más allá del action price
Lo que separa este rally de otras rotaciones narrativas del último ciclo es que, debajo del price action, NEAR ejecutó en los últimos seis meses una secuencia de upgrades estructurales que reposicionan al protocolo. Ya no se trata de un Layer 1 más compitiendo por TPS con Solana, Sui o Aptos. La hoja de ruta que se desplegó entre NEARCON San Francisco (febrero) y la actualización 2.13 prevista para junio configura una arquitectura de tres capas — settlement, ejecución cross-chain y compute confidencial para AI — que muy pocos competidores pueden replicar en simultáneo.
Nightshade 3.0: la base que cambia la naturaleza del protocolo. La actualización de febrero introdujo tres cambios estructurales en el núcleo del protocolo. Primero, una separación entre consenso y ejecución, lo cual permite paralelizar de forma mucho más agresiva y abre la puerta a benchmarks por encima del millón de TPS (NEAR ejecutó una demostración pública en diciembre de 2025 que cruzó esa marca con finalidad subsegundo y costos por transacción debajo de USD 0,01). Segundo, transaccionalidad atómica entre shards, que resuelve uno de los problemas históricos de las arquitecturas sharded: cómo garantizar consistencia cuando una operación toca múltiples shards simultáneamente. Tercero — y este es el cambio cualitativo más relevante — un shard privado en vivo, ejecutado dentro de Trusted Execution Environments (TEEs), donde las transacciones quedan blindadas frente a MEV, frontrunning y exposición de estrategia, pero conservan integridad criptográfica y la posibilidad de divulgación selectiva para compliance. Es, en los hechos, la combinación de Ethereum más una zk-rollup privada operando en la misma capa base, algo que ni Solana ni Sui tienen hoy.
NEAR Intents: el motor de fees que la narrativa todavía no terminó de pricear. Acá está, probablemente, el activo subvalorado más importante del stack. NEAR Intents cerró 2025 con más de USD 7 mil millones en volumen acumulado, sobre 13 millones de swaps, 125 activos disponibles, 25 cadenas conectadas y 1,6 millones de usuarios únicos. La diferencia frente a un bridge tradicional es de orden conceptual: en lugar de que el usuario arme una secuencia de transacciones (aprobar token, mandar al bridge, esperar confirmación, recibir wrapped, swappear), simplemente declara la intención («convertir BTC a USDC en Ethereum») y una red competitiva de solvers — muchos de ellos agentes algorítmicos autónomos — pelea por ejecutarla al mejor precio posible. El verificador on-chain final asegura que el outcome contratado se cumpla. Esto no es un experimento de laboratorio: integraciones como la de LI.FI ya están enrutando flujo cross-chain a través de Intents, y el modelo de fee switch sobre ese flujo dirige revenue directamente al token via mecanismos de recompra automática. Es un motor de cash-flow activo, no una promesa de roadmap.
Chain Signatures con EdDSA: NEAR como wallet de toda la criptosfera. Otro pilar del upgrade es la extensión de Chain Signatures para soportar firmas EdDSA además de ECDSA. Traducción práctica: una cuenta NEAR puede firmar transacciones nativas en Solana, TON, Stellar, Aptos, Sui y prácticamente cualquier cadena moderna, además de las ya soportadas Bitcoin, Ethereum y EVM-compatibles. Esto convierte al protocolo en una capa de control universal sobre activos multi-chain, sin necesidad de bridging — el activo se queda en su cadena nativa, pero el control de la firma vive en NEAR. Para agentes AI que necesitan ejecutar operaciones complejas a través de múltiples ecosistemas, esa capacidad de firma cross-chain nativa es un diferencial técnico no trivial.
El stack AI: IronClaw, Confidential GPU Marketplace y AI Cloud. NEAR no se limitó a marketear la narrativa AI; construyó infraestructura. IronClaw es un runtime para agentes AI siempre activos, ejecutándose dentro de enclaves cifrados con hardware TEE, lo cual permite que un agente autónomo gestione fondos, firme transacciones y opere sobre datos sensibles sin que el host pueda inspeccionar la memoria ni la lógica interna. El Confidential GPU Marketplace, también lanzado en febrero, es una red de cómputo TEE-secured pensada para cargas AI empresariales y gubernamentales — los trabajos se ejecutan dentro de enclaves cifrados, con attestation firmada por hardware en menos de 30 segundos, y los operadores de GPU no pueden acceder a la memoria en tránsito. El resultado es que data centers pueden monetizar capacidad ociosa, y empresas pueden correr inferencia confidencial sin tener que levantar infraestructura propia. Sobre estos dos componentes corre AI Cloud, la capa de servicios que articula modelo + datos + ejecución. La conferencia NEARCON congregó representantes de OpenAI, Google, Intel, AWS, Oracle y Brave — un mix de asistentes que en otra conferencia cripto sería notable, y que acá tuvo cierta lógica narrativa.
Confidential Intents y la actualización 2.13 de junio: lo que viene. En marzo de 2026 se activó Confidential Intents, que extiende la lógica de ejecución basada en outcome al ámbito privado: los agentes pueden ahora ejecutar intents sin exponer estrategia ni contraparte. La actualización 2.13 prevista para junio agrega resharding dinámico (la red se reorganiza automáticamente, agregando o fusionando shards en función de la demanda real, sin intervención de gobernanza) y comienza la incorporación de primitivas criptográficas post-cuánticas, anticipándose a un vector de riesgo que la mayoría de protocolos todavía no aborda.
Tokenómica reformulada: halving, fee switch y House of Stake. Los cambios de los últimos seis meses no son sólo técnicos. En Q4 2025, NEAR ejecutó el llamado Halving Upgrade, que redujo a la mitad la inflación máxima anual del protocolo, y activó House of Stake como sistema de gobernanza descentralizada con votos vinculantes. A esto se sumó el fee switch sobre NEAR Intents: la fracción del revenue de Intents asignada al token, sujeta a aprobación de gobernanza, puede destinarse a recompras automáticas de NEAR, programas de buyback-and-earn u otras acciones de tesorería. Combinando inflación reducida, recompra activa y volumen creciente sobre Intents, la mecánica apunta a un flywheel potencialmente deflacionario — el opuesto exacto del patrón clásico de altcoins de cola larga donde la dilución constante asfixia cualquier rally sostenido.
Los contraargumentos que no se pueden ignorar
Toda esta arquitectura no anula los riesgos. El primero es de supply: el circulante actual de NEAR es de aproximadamente 1.296 millones de tokens, más del doble que en el ATH de USD 20,42 alcanzado en enero de 2022, cuando el circulante rondaba los 620 millones. Esto implica que, a market cap equivalente al ATH histórico, el precio teórico difícilmente excedería los USD 10. Cualquier proyección que use el techo histórico como referencia mecánica está ignorando este factor.
El segundo contraargumento es de momentum: el RSI diario superó los 80 puntos en el pico del rally del 22 de mayo, marcando sobrecompra extrema que históricamente precede correcciones del 15 % al 25 % aun dentro de tendencias alcistas. El tercero es escepticismo cualitativo: varios analistas señalaron que las rotaciones narrativas (de DeFi a AI, de gaming a privacy) suelen ser tácticas de exit liquidity para holders tempranos, y NEAR no estaría exento de ese patrón. La línea de fadeo es clara: si la narrativa de Hayes empuja precio sin que las fees reales de Intents y el uso de los productos AI sigan creciendo en paralelo, la tesis se vacía y el price action se desinfla.
Soportes y resistencias: el mapa para las próximas semanas
El movimiento del 22–23 de mayo dejó una estructura técnica clara, con niveles bien definidos que probablemente operen como ejes de la próxima fase. En el lado de las resistencias, el primer obstáculo es la zona USD 2,50–2,60, donde se concentra oferta proveniente de holders que compraron entre noviembre 2025 y enero 2026 y que ahora buscan recuperar paridad. Si NEAR consolida cierres semanales por encima de USD 2,60, el siguiente objetivo natural es la zona USD 2,80–3,25, que representa el techo del rango lateral de seis meses y, simultáneamente, la línea de tendencia descendente multi-anual que viene operando desde el ciclo de 2024. Una ruptura limpia con volumen sobre USD 3,25 habilitaría un primer objetivo en USD 4,50 (medición de Fibonacci 1,618 desde el piso), y dejaría abierta una continuación hacia rangos superiores en la franja USD 5,75–8,00 si la corriente de capital hacia activos AI-linked se sostiene a lo largo del verano. Esos niveles más agresivos exceden ya lo que la propia microestructura de NEAR puede sostener por sí sola; requerirían viento de cola sectorial generalizado.
En el lado de los soportes, el primer nivel a defender es USD 2,15–2,20, que coincide con el breakout del 22 de mayo y debería operar como soporte ahora invertido. Por debajo, USD 1,90 marca la resistencia rota en la segunda quincena de mayo y opera como referencia técnica de validez del movimiento alcista. Más abajo, la zona USD 1,50–1,70 es soporte estructural fuerte: es donde NEAR consolidó durante semanas en enero, y donde se ubica el Fibonacci 0,618 del rally completo desde febrero. Una pérdida de USD 1,50 con volumen invalidaría la estructura alcista de los tres meses y abriría retesteo del piso de USD 0,97.
| Nivel | Tipo | Significado técnico |
|---|---|---|
| USD 4,50 | Resistencia objetivo | Proyección Fibonacci 1,618 desde el piso de febrero |
| USD 2,80 – 3,25 | Resistencia macro | Techo de rango lateral + trendline descendente multi-anual |
| USD 2,50 – 2,60 | Resistencia inmediata | Oferta de holders atrapados desde noviembre 2025 |
| USD 2,15 – 2,20 | Soporte inmediato | Breakout del 22 de mayo, ahora invertido |
| USD 1,90 | Soporte intermedio | Resistencia rota en mayo, referencia de validez alcista |
| USD 1,50 – 1,70 | Soporte estructural | Fibonacci 0,618 + zona de consolidación de enero |
| USD 0,97 | Piso del ciclo | Mínimo del 24 de febrero 2026 |
El marco macro: Warsh, tasas y un piso que la FED no garantiza
NEAR no se mueve en el vacío. Su rally coincide con un cambio de régimen monetario que el mercado todavía está procesando. El 15 de mayo de 2026, Kevin Warsh asumió formalmente como nuevo presidente de la Reserva Federal, reemplazando a Jerome Powell tras el cierre de un mandato marcado por la disensión interna récord del FOMC (la votación 8-4 de la reunión de marzo fue la más fragmentada desde 1992) y por la presión política sostenida de la administración Trump.
Warsh hereda una tasa de referencia en el rango 3,50 %–3,75 %, un balance de la FED todavía en fase de Quantitative Tightening atenuado, y una inflación que se mantiene por encima del 2 % objetivo. El consenso del mercado, reflejado en Polymarket, asigna actualmente una probabilidad del 59 % a que no haya recortes adicionales en lo que queda de 2026, una expectativa que se endureció después de que el petróleo cruzara los USD 90 y las lecturas de inflación de abril resultaran ligeramente más calientes que lo proyectado. Warsh, históricamente identificado con un perfil halcón en sus tiempos como gobernador, ocupa el asiento que dejó vacante Stephen Miran (dovish), por lo que el balance halcones-palomas dentro del FOMC no se altera materialmente en lo inmediato.
La primera reunión del FOMC bajo Warsh está programada para los días 17–18 de junio de 2026, y será el evento macro más relevante para el comportamiento de NEAR y del resto de altcoins en las próximas semanas. Un mensaje hawkish de Warsh — defendiendo el statu quo de tasas y rechazando recortes hasta que haya evidencia clara de desinflación — comprimiría la liquidez de riesgo y dejaría a NEAR vulnerable a corrección hacia USD 1,90 o incluso USD 1,70. Un giro más dovish — abriendo la puerta a un primer recorte en septiembre — actuaría como gasolina sobre el rally y podría empujar a NEAR a romper la zona USD 2,80–3,25.
Hay, además, una dimensión geopolítica que opera como variable independiente: la de-escalación entre Estados Unidos e Irán que comenzó a tomar forma en la segunda semana de mayo fue uno de los catalizadores que rotaron capital hacia activos de riesgo, contribuyendo al rally del 14,8 % de NEAR el día 22. Si las negociaciones de paz se consolidan, la prima de riesgo geopolítico se reduce y los activos AI-linked tienen viento de cola adicional. Si se quiebran, el flight-to-safety devuelve capital al dólar y al oro, golpeando primero a la cola larga de altcoins.
El elefante en la habitación: ¿estamos en bear market hasta octubre?
Acá entra la pregunta más incómoda. El ciclo de cuatro años de Bitcoin, aunque cuestionado por una parte creciente de los analistas (la tesis Grayscale sobre la mutación del ciclo por la presencia de ETFs y tesorerías corporativas tiene méritos), sigue siendo el reloj que más históricos confirma. Y ese reloj marca lo siguiente: el halving de Bitcoin fue en abril de 2024, el ATH del ciclo se imprimió en octubre de 2025 a USD 126.198 (18 meses post-halving, consistente con timing histórico), y la fase de bear market terminal debería extenderse aproximadamente 12 meses desde ese pico, ubicando el piso del ciclo en algún momento entre septiembre y noviembre de 2026.
Si esa lectura es correcta, lo que estamos viendo en NEAR no es el inicio de un nuevo bull market sino un bear market rally — un movimiento contratendencial, técnicamente impresionante, fundamentalmente justificado, pero que históricamente termina cediendo antes de que aparezca el piso real del ciclo. Los datos on-chain de Bitcoin apoyan parcialmente esta visión: NUPL en 19 %, MVRV en 1,3, cohortes 3y-5y reduciendo transferencias mientras que holders 5y+ están en percentiles 85-90 de actividad. Son las firmas de un mercado que todavía no terminó de purgar.
La contracara es la tesis del ciclo mutado. Bajo este enfoque, la presencia de ETFs absorbiendo USD 2.440 millones en abril, las tesorerías corporativas sumando 58.000 BTC (USD 4.400 millones) en el mismo mes, y la demanda institucional total mensual duplicando la nueva oferta minera, crean un piso estructural que rompe con el patrón histórico de drawdowns terminales del 75-85 %. Bitcoin actualmente acumula un drawdown del 39 % desde el ATH, muy por debajo del rango terminal histórico, y eso permite plantear que el bottom ya quedó atrás.
Por Sistemas, el 24/05/2026.