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La más ambiciosa apuesta de Microsoft


La más ambiciosa apuesta de Microsoft

Autor: David Alejandro Yanover

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Desde Windows 95 que no veíamos un proyecto tan ambicioso de Microsoft. La sucesión de Windows, el sistema operativo que domina el mercado mundial, está cada vez más cerca, creando grandes expectativas entorno a las poderosas herramientas que ya se han anunciado. El imperio de Microsoft continuará evolucionando.

Estamos presenciando el cierre de un capítulo de la historia informática. Comenzamos un período de transición hacia experiencias nunca antes vistas. Clave de esta revolución será Microsoft, actualmente dedicada en el desarrollo de su más ambicioso emprendimiento, el sucesor de Windows XP, un sistema operativo que, bajo el nombre código Longhorn, supondrá nuevos vientos tecnológicos, rediseñando subsistemas de manejo de gráficos, almacenamiento y comunicación, a raíz de la implementación de Avalon, Windows Future System (WinFS) e Indigo respectivamente.

No obstante, deberemos aguardar, probablemente, hasta mediados de 2006 para ver a Longhorn (seguramente con un título diferente) en el mercado.

Pero Microsoft ya ha abierto las puertas de sus visiones, generando a su alrededor grandes expectativas, y lo ha hecho mostrando algunas de las herramientas, aún en proceso de desarrollo, que tendrán cabida en la versión final del SO.

Sin embargo, para que la nueva generación de sistemas operativos de Microsoft surta efecto, software y hardware diseñados para trabajar con Longhorn serán necesarios, tal como ocurre con los procesadores de 64 bits de AMD, en los que al día de hoy se limitan a ejecutar, mejor que otras propuestas, aplicaciones de 32 bits. La continua evolución del hardware nos hace pensar en que en la salida de Longhorn no habrán excusas para que éste no demuestre su funcionalidad real.

Hasta entonces ¿deberemos conformarnos con las propuestas actuales de Windows, qué a pesar de acaparar un porcentaje muy alto de usuarios particulares se ve desgastado en entornos corporativos frente a ofertas como Linux? En realidad es difícil imaginar nuevas versiones de Windows, y es que no hay mucho más que pueda ofrecer, a excepción de actualizaciones. La misma situación la vemos con la suite ofimática que, en su más reciente versión, incorporaba pequeños extras en las aplicaciones principales, Word, Excel y PowerPoint, siendo las empresas las que sacaban mayor partido de esta entrega debido a la incorporación de funciones avanzadas de comunicación.

Longhorn necesitará equipos de gran envergadura para correr cómodamente, por lo que su llegada en masa no será inmediata; las herramientas de Longhorn estarán limitadas a sectores reducidos, mayoritariamente profesionales. Por el lado del software, nos encontramos con un soporte de formatos profundo que posibilita la óptima ejecución de los programas de hoy. No obstante, software pensado para Longhorn debe llegar, así como drivers que integren los avances en hardware.

Por el lado del hardware, apreciamos una gran expectativa por parte de la gente de Microsoft, dado que Longhorn necesitará equipos que no existen en la actualidad. Una PC con un procesador de entre 4 y 6 gigaherts, una memoria RAM por encima de los dos gigabytes, un motor gráfico cuatro veces más poderoso con respecto a los de hoy, y un disco rígido de al menos un terabyte. Se tratan de especificaciones muy superiores a las que conocemos. Serán los requisitos del nuevo SO.

Sus principales atractivos se evidencian en una mayor facilidad de uso, mayores prestaciones y una mayor estabilidad.

Pronto, en este mismo año, debería salir la versión beta de Longhorn para el público en general. No obstante, ya han sido distribuidas ediciones para desarrolladores.

Hasta ahora, la interfaz de Longhorn, con un toque tridimensional, presenta una barra lateral que muestra un gran reloj, información del sistema y acceso a recursos y aplicaciones, mientras que el menú de Inicio que conocemos de Windows XP permanece intacto.

Avalon, el subsistema de presentaciones que incorpora Longhorn, hace posible un alto rendimiento en aspectos gráficos, además de una mayor estabilidad y posibilidades de desarrollo. WinFS tiene como objetivo facilitar tareas de almacenamiento, organización y búsqueda de archivos en el equipo. Por su parte, Indigo, tecnología de comunicaciones, para servicios web e interacción de aplicaciones. Punto clave de estas innovaciones es el uso del lenguaje XML.

Otro aspecto, y muy cuestionado, refleja la continuidad del monopolio de Microsft, a lo que debemos citar un buscador. Sí, Longhorn gozará de un motor de búsqueda web propio, MSN, compitiendo así, con ventaja, con Google, Yahoo y el resto de los buscadores. No es un territorio desconocido para Microsoft, pero hasta la fecha no ha logrado imponerse como lo hace con Windows, Internet Explorer, Word, Excel, PowerPoint, Outlook y la lista continúa... Es una estrategia comercial con resultados impecables, sólo para Microsoft.

Es el mayor proyecto de Microsoft desde Windows 95, la sucesión del sistema operativo número uno en el mundo, la introducción a un nuevo capítulo de la historia de la informática. El futuro es emocionante e inevitable, y Microsoft, queramos o no, es uno de los protagonistas.



Por Sistemas el mes de enero del 2005

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