Sistemas

Internet alcanza la mayoría de edad como medio de comunicación


michael_jackson1El reciente traspaso del artista Michael Jackson dispara el tiro de salida que da la graduación a la Red de redes como el medio de comunicación preferido por la audiencia. De hecho, quien primero dio la luctuosa información no fue la CNN o Fox News, dos de las principales cadenas televisivas de información 24×365 de los Estados Unidos, sino el blog TMZ, dedicado a la información de actualidad sobre las “celebrities” norteamericanas. La “prensa rosa” en definitiva, pero en su versión digital.

Pero si por una vía se fueron enterando los internautas a lo largo de las primeras horas, esta fue Twitter. Cuando ni siquiera se había confirmado oficialmente la defunción de “Jacko”, los “twitteros” se iban pasando la noticia de unos a otros. El funcionamiento de este microblog ayudó: cada vez que alguien publicaba alguna referencia, esta salía también reflejada en el perfil de sus contactos. La sorpresa de la misma muerte del artista hizo el resto, y rápidamente todos los internautas se fueron pasando la noticia de unos a otros.

Facebook también ha tenido su papel, quizá de menor impacto mediático que Twitter, pero al fin y al cabo importante. Ambos servicios no han sido, además, simples transmisores de la información: han servido también para expresar el duelo y el dolor que la desaparición de este artista de fama mundial y talento reconocido (independientemente de las polémicas sobre su vida privada) han provocado, y para coordinar los diferentes actos de homenaje que hemos podido ver a lo largo de los días siguientes a su desaparición.

No pocos son los que hablan del gran éxito de Twitter como medio de información, que se ha adelantado al resto de los medios “convencionales” (sobretodo la televisión). Yo prefiero hablar de éxito de Internet en conjunto como medio de comunicación de masas de alcance mundial. Más que nada porque lo que antes hubiera sido una revista en papel de distribución local (el antes mencionado TMZ) es gracias a Internet un tabloide de alcance mundial. Alguien que vive en Petropavlovsk (en la península de Kamchatka, en el extremo oriental de Rusia, tocando a Siberia) puede ahora estar al corriente de la noticia en el mismo instante que la conoce alguien que reside en Los Ángeles, a pocos kilómetros de donde se alojaba el rey del pop.

El mínimo coste que tiene publicar en Internet unido a la gran difusión que se puede obtener (no olvidéis que os dirigís a una audiencia a nivel planetario) han permitido la multiplicidad de publicaciones de cariz independiente, no atadas a los grandes holdings mediáticos de la comunicación, lo que siempre garantiza la riqueza de la pluralidad informativa.

¿Y el peligro de intoxicación, de que alguien pueda “colar” una noticia falsa como auténtica? Hay mucha gente que defiende que la misma regulación del medio, la inteligencia de la masa de los internautas, lo impediría. Estoy de acuerdo, pero de buenas a primeras es plausible provocar una profunda impresión durante unos largos instantes (digamos una o dos horas) si los intoxicadores se lo trabajan bien. Y si eso les fuera útil a sus propósitos, no os quepa ninguna duda que lo intentarían.

Para mí, el futuro debería ser una integración total de los medios de comunicación con la red; los periódicos deberían replantearse como medio de comunicación de noticias y tender a recoger opiniones de expertos, ser medios más de consejo y de mostrar tendencias y pensamientos que la información en sí misma. En esta era, cuando se está imprimiendo un periódico, la noticia ya ha caducado, no en cambio la opinión que pueda tener de ella un analista experto en el tema, que además nos puede hacer tomar partido. En definitiva, los diarios impresos deben reconvertirse en herramientas de toma de decisiones más que en herramientas para informarnos.

La televisión y la radio deben adoptar las tecnologías de Internet para llegar a su audiencia, mediante podcasts, televisión online (ya sea IP TV o Web TV) y streaming, de manera que nuestra computadora se convierta en un aparato más de la sala de estar en sustitución del televisor. El PC tomará, pues, las funciones de este. La TDT es una gran error que solo nos mantiene atados al pasado, y la tan aireada interactividad y capacidad de recibir más canales de este sistema sólo servirá para ofrecer más tele-basura y permitirnos interactuar con las emisiones de “Gran Hermano”…

Bienvenidos, pues, a la auténtica era de Internet.



Por Guillem Alsina, el 10/07/2009.

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