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Así es un lector de ebooks: el Sony PRS-300


sonyprs300

Sus majestades los Reyes Magos de Oriente han tenido a bien obsequiarme estas últimas fiestas navideñas con un lector de ebooks entre otras cosas. La cuestión es que ya hace algún tiempo que quería probar uno, y como no me había surgido la oportunidad de ponerle las manos encima a ningún ejemplar, me decidí a pedirle uno a los Reyes.

El PRS-300 de Sony fue el escogido después de un proceso de selección a través de Internet que me llevó a quedarme con dos candidatos a la compra: el Papyre 6.1 y el que finalmente me han traído. Las buenas críticas por lo que respecta a la pantalla de ambos modelos es lo que me ha hecho decidir en gran medida, y la diferencia de precio (entre 50 y 100 € según el sitio web de venta) la que me ha hecho decantar finalmente por el modelo de Sony. ¡Y es que también es necesario mirar por el bolsillo de sus majestades!

El PRS-300 dispone de una pantalla de 5 pulgadas, un poco más pequeña que el Papyre 6.1, pero es de tamaño bolsillo, lo que lo hace más cómodo de transportar. Eso si, para ir bien, el bolsillo tiene que ser el de una americana o chaqueta. La documentación incluida con la caja del producto es más bien escasa, pero es que tampoco se necesita mucho para empezar a trabajar con este aparato: a penas tener claros cuatro conceptos sobre como se pone en marcha, se carga, y los habituales consejos de seguridad, y sobre el software de sincronización.

Sobre este último, un apunte: Sony incluye en el mismo dispositivo un software propio, que se encuentra disponible en la memoria interna del aparato y se hace visible para su instalación en cuanto el lector es conectado a un PC. Yo, no obstante, he optado por Calibre, un programa libre, gratuito y multiplataforma que añade algunas funcionalidades que el software de Sony no dispone, como las de convertir entre formatos de libros electrónicos o descargar feeds RSS de Internet y compilarlos como si fuera un libro, con índice y enlaces interactivos, lo que va muy bien para seguir blogs.

La pantalla es una delicia. Más o menos todos los lectores de ebooks son similares, pero de este decían que la pantalla era de las más nítidas y no puedo estar más de acuerdo. Para que os hagáis una idea, es como estar mirando un hoja de papel blanco impresa de una forma perfecta, por lo que no cansa en absoluto a la vista.

Algunos consideran que el no tener ninguna ranura para lectura de memorias externas (SD o Memory Stick) es un fallo, pero con una capacidad aproximada de 300 libros (y ni que fueran la mitad), considero que hay suficiente y aún sobra excepto que se quiera llevar encima toda una biblioteca completa.

Si adquirís uno de estos aparatos, cuidado no os desilusionéis con el que os bajéis por Internet; algunos pretendidos ebooks son en realidad copias escaneadas de libros en papel, por lo que el lector los interpreta, como mucho, como imágenes, y no hace una traslación adecuada al formato del aparato.



Por Guillem Alsina, el 16/01/2010.

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