SpaceX, el IPO más grande de la historia. Día uno, USD 160,95 (+19,2%)
SpaceX cerró su primer día de cotización en USD 160,95, una suba del 19,2 % sobre el precio de IPO de USD 135 fijado el jueves 11 de junio por la noche. La acción, que cotiza bajo el ticker SPCX en el Nasdaq, abrió a USD 150 (ya un 11 % sobre el precio de oferta), llegó a subir más del 30 % en intradía hasta valuar momentáneamente a la compañía por encima de USD 2,25 billones, y moderó parte de esas ganancias hacia el cierre. En el after-market sumó otro 3,5 % hasta USD 166,76, llevando la capitalización cerca de USD 2,2 billones. El IPO recaudó unos USD 75.000 millones, la mayor oferta pública inicial de la historia, y convirtió a Elon Musk en el primer billonario (trillionaire) del mundo en términos nominales.
Los números de volumen son tan históricos como la valuación. SpaceX negoció más de 500 millones de acciones durante la jornada, diez veces el volumen total que Cerebras, el segundo mayor IPO del año, registró en todo su primer día. Solo en el Nasdaq cambiaron de manos más de 172 millones de acciones, más del doble que Nokia, la segunda más activa de la bolsa. El único IPO histórico con mayor volumen de debut fue Facebook en 2012 (unos 580 millones de acciones). Fue, en todo sentido medible, el debut bursátil más grande jamás registrado.
Qué compró realmente el mercado: tres negocios en uno
Para evaluar SPCX hay que entender que ya no es solo una empresa de cohetes. El prospecto S-1 reveló una estructura de tres segmentos con perfiles económicos radicalmente distintos. El primero, Connectivity, es Starlink: el verdadero motor financiero. Generó USD 11.400 millones de ingresos en 2025 (61 % del total consolidado), con USD 4.400 millones de utilidad operativa, y superó los 10,3 millones de suscriptores en 160 países hacia marzo de 2026. Es el activo que justifica la mayor parte de la valuación porque es el único que combina escala, crecimiento (48 % interanual) y rentabilidad real.
El segundo, Space, es el negocio original de lanzamientos: Falcon 9, Starship y los contratos con NASA y defensa. Paradójicamente, es el de menor rentabilidad: generó USD 4.086 millones en 2025 pero con pérdida operativa, en parte porque SpaceX ha invertido más de USD 15.000 millones en desarrollar Starship, su cohete de próxima generación que tuvo su decimosegundo vuelo de prueba en mayo.
El tercero, y el más controvertido, es el segmento de IA (rebautizado «SpaceXAI»), que incorpora a xAI tras la adquisición all-stock de febrero de 2026 que valuó a esa unidad en USD 250.000 millones. Este segmento generó USD 3.201 millones de ingresos en 2025 (principalmente de Grok y la monetización de datos de X), pero perdió USD 6.355 millones a nivel operativo, con un capex de USD 12.700 millones, superior al de Starlink o al negocio espacial. Es decir, la pieza que más entusiasmo narrativo genera es también la que más dinero quema.
El múltiplo: por qué esto no es una valuación convencional
Aquí está el dato que ningún inversor debería ignorar. A USD 135 por acción (precio de IPO), SpaceX valía USD 1,75 billones, lo que equivale a aproximadamente 94 veces los ingresos consolidados de 2025 (USD 18.674 millones) y 266 veces el EBITDA ajustado. Con el cierre del primer día en USD 160,95 y una capitalización superior a USD 2 billones, esos múltiplos se estiran aún más, hacia las 110 veces ingresos. Para contexto, las mega-caps tecnológicas tradicionales cotizan entre 6 y 30 veces ingresos. Nvidia, en su pico de euforia de IA, rondó las 40 veces. SpaceX debuta a casi el triple de eso.
El detalle que agrava la lectura: la compañía reportó una pérdida neta GAAP cercana a USD 4.900 millones en 2025, con pérdidas acumuladas que el S-1 ubica en USD 41.300 millones. Es decir, el mercado está pagando el múltiplo más extremo jamás visto en una mega-cap por una empresa que pierde dinero a nivel consolidado. Lo que se está valuando no son los fundamentos actuales sino la opcionalidad de largo plazo: Starship como infraestructura de transporte espacial, los data centers orbitales, el potencial de xAI, y la trayectoria de suscriptores de Starlink. SpaceX históricamente apuntó a márgenes brutos del 70 % (contra 49 % en 2025) y dimensiona el mercado direccionable de IA en USD 26,5 billones. Son cifras que solo se justifican si prácticamente todo sale bien durante una década.
El factor Starlink que el entusiasmo tapa: compresión de ARPU
Dentro del caso alcista de Starlink hay una grieta que merece atención. El prospecto reveló que el ingreso promedio por suscriptor (ARPU) cayó 18 % entre 2023 y 2025, de niveles más altos a unos USD 81 mensuales, incluso mientras la base de suscriptores se cuadruplicó. Es un trade deliberado: SpaceX cambió ARPU por volumen global, sacrificando ingreso por usuario para penetrar mercados emergentes. La estrategia tiene lógica de captura de mercado, pero significa que el crecimiento de ingresos de Starlink depende cada vez más de sumar usuarios nuevos a un precio decreciente. Si la base se satura o la competencia (Amazon Kuiper, operadores regionales) presiona los precios, la compresión de ARPU puede acelerarse, y con ella el múltiplo se contraería violentamente.
Por qué el debut salió tan bien: el contexto de euforia de IA
El timing fue quirúrgico. SpaceX salió a bolsa con la euforia de IA en máximos: a pesar de una guerra con Irán que se estira por su cuarto mes, los principales índices siguen marcando récords impulsados casi exclusivamente por acciones vinculadas a IA. El presidente de Goldman Sachs, John Waldron, describió el IPO como señal de que los mercados de capitales globales están dispuestos a financiar tanto la infraestructura de IA como la expansión hacia el espacio; Dan Ives, de Wedbush, lo enmarcó como un momento importante para todo el sector tecnológico. Un número récord de inversores minoristas participó de la oferta, algo que el sindicato de 21 bancos (liderado por Morgan Stanley, Goldman Sachs, JPMorgan, Bank of America y Citigroup) cultivó deliberadamente con una asignación retail significativa.
SpaceX es, además, el primero de varios mega-IPOs de IA esperados para los próximos meses. Su recepción funciona como termómetro: si el debut se sostiene, es probable que OpenAI, Anthropic y otras aceleren sus propios planes de salida a bolsa.
Posibilidades del precio a futuro
Varios analistas ya advirtieron que la acción será volátil en los próximos días, y coincido. El patrón típico de los mega-IPOs con fuerte componente retail es un período inicial de alta volatilidad donde el precio oscila bruscamente mientras el mercado descubre un nivel de equilibrio entre el entusiasmo narrativo y la realidad de los múltiplos. Mi lectura se distribuye en tres fases.
Las primeras dos a tres semanas (volatilidad de descubrimiento): SPCX probablemente oscile en un rango amplio, quizás entre USD 145 y USD 185, con jornadas de movimientos de doble dígito en ambas direcciones. El flujo de minoristas que no consiguió asignación en el IPO presiona al alza, mientras que los inversores institucionales que sí entraron a USD 135 tienen incentivo a tomar ganancias parciales. El sentimiento de momentum domina por encima de cualquier análisis fundamental durante esta fase.
El mediano plazo (las próximas semanas a meses): la dirección dependerá de tres catalizadores específicos. Primero, el próximo vuelo de prueba de Starship, cuyo éxito o fracaso moverá la narrativa de «optionality espacial». Segundo, cualquier dato adicional sobre la trayectoria de ARPU y suscriptores de Starlink, que es el ancla fundamental de la valuación. Tercero, el primer reporte trimestral como empresa pública, donde el mercado verá si las pérdidas de xAI se moderan o se aceleran. Un reporte que muestre disciplina en el capex de IA sería alcista; uno que confirme quema acelerada presionaría el múltiplo.
El riesgo estructural que marca el calendario: el lockup. La mayoría de las acciones de empleados, inversores tempranos y del sindicato bancario están sujetas a períodos de bloqueo de 90 a 180 días. Eso significa que entre septiembre y diciembre de 2026, una enorme cantidad de acciones quedará habilitada para la venta simultáneamente. Con Musk controlando alrededor del 85 % de los votos y una base de insiders que compró a valuaciones muy inferiores (USD 212 por acción en julio de 2025, USD 421 en diciembre de 2025), el vencimiento del lockup podría desencadenar uno de los mayores eventos de venta de insiders de la historia del mercado. Diciembre de 2026 es la fecha a marcar en el calendario.
Para el inversor de horizonte largo que cree en la visión de Musk y tolera volatilidad extrema, SPCX es una apuesta a la opcionalidad espacial y de IA combinadas. Para el inversor de horizonte corto, las próximas semanas serán de pura volatilidad de momentum, sin un ancla fundamental que justifique entrar a estos niveles. Y para todos, el vencimiento del lockup a fin de año es el evento que probablemente defina si el entusiasmo del debut se sostiene o se corrige. El cohete despegó con fuerza.
Por Sistemas, el 13/06/2026.