Sistemas

Lo anunciamos hace un año: el plan OLPC quedó reducido a un mero negocio


El periodista Pablo Calvo publicó un interesante artículo en el diario Clarín en el que llega a una conclusión similar a la cual llegó Daniel Olivera hace un año: en el marco del III Taller Internacional de Software Libre realizado en Cuba en febrero de 2007, el argentino Daniel Olivera, desarrollador del proyecto Ututo, denunció que las computadoras del plan OLPC son un factor de dominación cultural, además de ser un gran negocio. Él estuvo relacionado con el proyecto sólo desde el punto de vista técnico, habiendo adaptado el sistema operativo GNU/Linux Ututo XS a las máquinas OLPC.

Es decir que ya hace un año informábamos en Mastermagazine sobre las cuestiones más oscuras del plan OLPC y es ahora cuando Clarín titula: El plan de PC baratas para niños quedó convertido en un negocio.

Para sacar esa conclusión Clarín se fundamenta en que las XO costarían 100 dólares al principio, pero ahora nuestro Estado podría pagarlas 180 dólares o aún más caras.

Últimamente las noticias que llegaban sobre este proyecto del MIT (Instituto de Tecnología de Massachussets) de EEUU tenían tono novelezco: que Intel se retira, que Negroponte deja las puertas abiertas para que vuelva, que ahora traerían Windows además de GNU/Linux (mermando así su condición "humanitaria" y ecológica de base), etc.

El Gobierno argentino había prometido que llegarían un millón de estas máquinas durante 2007 pero actualmente sólo espera tener un informe exhaustivo para agosto de 2008...

En el artículo de Clarín se detallan fielmente los comienzos de la historia OLPC en el país, se describe el entusiasmo inicial (algo de lo cual nos hicimos eco en estas páginas) debido a las características técnicas de los equipos: resistentes a los golpes, pantallas visibles bajo la luz del sol, baterías recargables mediante una cuerda y software libre. Es increíble que para octubre de 2005 Argentina ya estaba comprometida en el asunto, y que pasados más de 2 años no se haya logrado casi nada si tenemos en cuenta las promesas de distribución para mediados de 2007, pero todo tiene su explicación.

En el anuncio de marzo de 2006 ya se expresaba que las XO costarían 130 dólares promedio sólo si todos los países adheridos adquirían al menos 500 mil equipos. Más tarde el especialista en ciencia Paenza, quien estaba a cargo de evaluar el proyecto en Argentina renunció cuando Intel presentó al Gobierno una alternativa más cara pero de mayor capacidad: la Classmate PC.

Luego el equipo de especialistas sería conducido por Hugo Scolnik, director del Departamento de Computación de Ciencias Exactas de la Universidad de Buenos Aires, que juzgó a las máquinas un tanto lentas... en mayo de 2007 se tuvieron que devolver 200 ejemplares porque los adaptadores no cumplían con las normas IRAM, la cosa iba de mal en peor mientras Intel donaba 450 Classmate e incluso una desconocida firma israelí llamada ITP brindaba 20 máquinas para evaluar.

En octubre de 2007 se realizaron pruebas con 700 alumnos en 12 escuelas de diferentes provincias del país y para diciembre de ese mismo año las compras que habían realizado México, Perú y Uruguay hablaban de 180 dólares por unidad.

Por ahora, las Classmate de Intel podrían llegar a valer 250 dólares si fueran destinadas a educación, mientras que en el mercado cuestan 500, tal como las XO de OLPC, pero son casi el doble de potentes.

De lo que nadie habla aún (ya veremos en unos años) es del nulo interés que tienen estos proyectos extranjeros en el desarrollo de software local (algo que va de la mano con la visión de las autoridades), por lo cual es claro que se presentan como mecanismos de dominación cultural sobre el sector más débil de la población: los niños.



Por Marcos el mes de enero del 2008

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