Sistemas

Office Open XML: duro revés para Microsoft


Desde MasterMagazine seguimos de cerca el desenvolvimiento de la cruzada de Microsoft para lograr que su formato de documentos OOXML fuera aceptado por el Organismo Internacional de Estandarización (ISO). Este formato de la empresa de Bill Gates no un estándar abierto, tal como contradictoriamente sugeriría su nombre, y por eso se ha ganado la enemistad de toda la comunidad de usuarios, desarrolladores y activistas del software libre y simpatizantes de esta tendencia política.

Aunque Microsoft no da por perdida la batalla por el OOXML, lo cierto es que por el momento va perdiendo. Gracias al movimiento generado en toda Internet por parte de grandes sectores de la industria informática, el ISO vivió uno de los procesos más polémicos en su historia.

Hay que aclarar que ISO ya aceptó un formato que cumple las mismas funciones de estandarización que pretende el OOXML, pero al contrario de este último, es realmente abierto, el ODF: Open Document Format, apoyado por una serie de instituciones relacionadas con el software libre. ODF permite que cualquier documento producido en cualquier computadora del mundo se vea idéntico en cualquier otra computadora equipada con cualquier software; en cambio con OOXML ese nivel de compatibilidad quedaría en buena medida atado a las decisiones de una sola empresa: Microsoft.

Por si fuera poco, según técnicos de IBM, la presentación del formato OOXML ante el ISO, de 6000 páginas, está plagada de errores: al menos 95 fallas fueron descubiertas. La cantidad de páginas presentadas habla de una complejidad absurda que se entiende solamente si leemos entre líneas... ¿lo que pretende esta gente es confundir a los no expertos?

Algunos países, como por ejemplo Uruguay, votaron a favor de OOXML, pero en otros lados del globo se denunciaron presiones para lograr estos votos, según el diario El País de España. Microsoft anunció en un comunicado oficial que la Junta de Andalucía había votado favorablemente, pero la misma Junta luego envió una carta al organismo español AENOR (el cual se encarga de gestionar el proceso de votación) aclarando que eso era falso.

En total, casi una decena de países se abstuvieron de votar, otros 17 votaron a favor y unos 15 en contra. Como se necesitaba del 66% de los votos para ser aprobada, y "sólo" se llegó al 53%, el proceso fue negativo para la empresa de Redmond. A principios de 2008 se vivirá una segunda fase en la votación, en la que Microsoft espera ganar definitivamente; sucede que OOXML es clave para su estrategia, que es la de siempre: controlar la vida informática de todas las instituciones, empresas y personas particulares que fuera posible.



Por Marcos el mes de septiembre del 2007

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