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Canon digital en España ¿justo o injusto? El caso “The Pirate Bay” como excusa


anticanonHa terminado el juicio que más atención ha captado hasta ahora de la comunidad que defiende las libertades y derechos digitales de los usuarios: el del sitio web sueco The Pirate Bay, donde se recopilan enlaces a ficheros Torrent del sistema P2P BitTorrent. Y la sentencia ha sido de culpabilidad, con una cuantiosa multa incluida. La apelación será segura.

Este juicio se remonta al año pasado. La asociación sueca para la defensa de las libertades digitales (que posteriormente dio origen a la formación política llamada Partido Pirata (y que dispone de partidos homólogos en muchos otros países además de Suecia) era la que permitía en un momento dado a principios de la primera década del siglo que naciera esta página, como respuesta a las entidades que protegen los derechos de copyright y de autor.

Denunciado el año pasado, el sitio fue llevado a juicio por facilitar la piratería de contenidos protegidos por derechos de autor y/o de copyright, mientras que la defensa alegaba que tan solo proporcionaba el servicio de acceder a ficheros Torrent, cuyos contenidos quedaban bajo la responsabilidad de los usuarios que los ponían en la red. Vale decir que esta es una lucha constante desde el fin de Napster, un servicio P2P centralizado y desde el cual, por lo tanto, se podían controlar los contenidos y censurar aquellos que estuvieran prohibidos.

Viendo esto, la obsesión de los servicios P2P sucesores de Napster ha sido la de descentralizar y cargar sobre los hombros de los usuarios la responsabilidad sobre la validez legal de los contenidos que se ponen en la red, algo que han conseguido en muchos casos y de lo que se han desprendido después los diversos juicios a usuarios finales que, sobretodo, se han dado en los Estados Unidos en base a denuncias de la RIAA (la SGAE norteamericana).

Antes de continuar, deciros que ideológicamente soy una persona contraria al copyright y a las limitaciones por lo que respecta a los bienes culturales y a muchos otros, pero que al mismo tiempo considero que si vivimos en una sociedad que ha aceptado respetar unas determinadas reglas al respeto (aquí ya no entro a debatir si justas o injustas, ya que para mí son claramente injustas), se debe jugar siguiendo las normas y que, en todo caso, lo que hay que hacer es reformular el planteamiento de la sociedad y no solo de una parte de ella.

Inicialmente contrario a las prácticas de piratería (y no me preguntéis si no me he descargado nunca nada de Internet porque no os lo diré, eso me lo guardo para mí), el hecho de que se grave con un canon los soportes digitales como CD's y DVD's y al que veo como un un auténtico “impuesto revolucionario”, creo firmemente que nos faculta para piratear, ya que este canon se aplica indiscriminadamente a todos los usuarios, independientemente de si guardan en los CD's sus fotos familiares o una copia de seguridad de la música que han adquirido legalmente. ¿Por que tengo que pagar un solo céntimo de canon (que en realidad es mucho más que este precio) por una terrina de 50 CD's si tan solo grabo las distribuciones de GNU/Linux que me descargo desde Internet? no es justo, se supone el delito a todos vulnerando con eso el principio de presunción de inocencia que debe regir cualquier democracia. Y no me sirve que el motivo del canon sea “en compensación por derecho de copia privada”, ya que si he adquirido un producto, tengo que tener el derecho de utilizarlo como a mí me parezca más conveniente. La actitud a perseguir debe ser copiarlo a alguien en todo caso, nunca presuponer que es lo que harás.

En este sentido, hace un tiempo QUIZÁ (y remarco el quizá) hubiera estado de acuerdo con la sentencia -y así reanudo ya el tema concreto de The Pirate Bay-, pero tal y como veo la actitud de las entidades de gestión de los derechos de propiedad intelectual y copyright, que por mantener sus derechos no dudan en pisotear las nociones más básicas de libertad, mi opinión ha cambiado radicalmente. Si ellos te suponen el crimen y te cobran en función de este, te legitiman a cometerlo; ya no es un delito, es un derecho que hemos adquirido con el pago de un impuesto erróneamente imputado.

La ley, en mi opinión, es la que se equivoca, y en este punto sí que quiero entrar a juzgar el papel de lobby político que las entidades de gestión de derechos de propiedad intelectual y copyright (léase SGAE y semejantes), que parecen haber persuadido al partido político que ocupa el poder en España para que les siga el juego. Porque cuando mandaba el PP, el canon parece que no incomodaba a nadie excepto a los partidos de izquierdas, que lo denostaban como algo anticuado y muy de derechas. Cuando la situación ha cambiado y han sido los socialistas (TEÓRICAMENTE de izquierdas y remarco este teóricamente) los que han mandado, han defendido la imposición del canon como algo “progre”, que debe ayudar a la cultura y ser repartido equitativamente entre todos. Y mientras, el Partido Popular afirma que el canon digital no está bien...

Jaj! yo los acuso a todos de hipocresía! de pactar con unos (SGAE y compañía) mientras les advierten que cuando estén en la oposición dirán lo contrario pero solo para ganarse el favor de los que descargan cosas de los P2P, que son muchos votantes potenciales... y es que ya me imagino la conversación: “no, si ustedes tranquilos, nosotros diremos que esto está mal, pero ya saben, es solo de cara a la galería... ustedes no se preocupen que podrán continuar viviendo del cuent... quiero decir del canon que justificadamente cobran...”.

Que esto debería acabar es evidente ¿pero como? el canon y la cultura de atacar a todos los que quieran defenderse contra esta agresión parece que está muy incrustada. La SGAE y otras organizaciones semejantes denostan pública y continuadamente a todos los que abogan en favor de una cultura libre, parece que se han enquistado en nuestra sociedad y que, lejos de poder extinguirse, cada día se afirma más. Estoy convencido de que la única forma de abatir estas prácticas que socialmente son rechazadas por mayoría es hacerles desobediencia civil: que nadie pague el canon, que nadie lo recaude y que todos ignoremos a la SGAE y semejantes. No unos pocos, no me pondré a hacerlo yo solo, pero si que los fabricantes no deberían cobrar canon a los vendedores, ni estos cobrarlo a los compradores, ni estos pagarlo. Y oídos sordos a la SGAE.

¿Y si denuncian a alguien? no presentarse al juicio, ignorar que te han citado suena muy fuerte, es un delito de desacato y no se pueden hacer bromas porque es grave, pero si haces una protesta de este tipo debes llegar hasta el final. ¿A cuantos podrían encerrar en prisión? ¿a todos los fabricantes y vendedores? ¿a todos los consumidores?

Y esto beneficiaría a todo el mundo, porque pensad que el precio de cualquier dispositivo electrónico que pueda almacenar datos sube por culpa del canon. Yo mismo he pagado algunos Euros de más (quizá 30 o 40) por mi teléfono móvil, y todo lo que hago con él son llamadas, mensajes SMS, navego por Internet y he hecho alguna foto (siempre personal o para mi sitio web). ¿Por que demonios Nokia me debe cobrar de más y la SGAE debe recaudar por estas actividades que no tienen nada que ver con ella?

Ah, y por cierto, cuando lleguéis a este punto (final del artículo), deberéis pasar por caja para hacerme un ingreso de cinco Euros ya que a mí me han cobrado un impuesto por la computadora en que he escrito esto y, por lo tanto, os lo tengo que repercutir... 😉



Por Guillem el mes de mayo del 2009

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